miércoles, 21 de octubre de 2026

RESEÑAS NE. FUTUROS ENFERMOS, CIUDADES IMPOSIBLES Y OTROS MODOS DE SOBREVIVIR


BUENOS AIRES HEMO                                   

HERNÁN DOMÍNGUEZ NIMO

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DIVINO NEÓN (2 VOLÚMENES: FULGOR Y UMBRAL)                                                                        

MALLORY CRAIG-KUHN

EDICIONES AYARMANOT                         

-TAMBIÉN DISPONIBLES EN EBOOK-

Quiero empezar estas reseñas hablando de mi gusto por la cuidada construcción de mundos en la ciencia ficción. Esa sensación de que una está entrando en un lugar que existía antes de empezar a leer y que, cuando cierre el libro, va a seguir funcionando en alguna parte. No alcanza con inventar una enfermedad desconocida o una sociedad organizada de otra manera. Hay que imaginar cómo se vive ahí, qué se come, quién manda, qué se teme, qué palabras se usan y qué cosas, por más absurdas que nos parezcan desde nuestro presente, se han convertido en parte de la vida cotidiana. Y la cuestión más compleja es introducir al lector en ese mundo sin caer en un tedioso ensayo que explique sus reglas.

 

Buenos Aires Hemo, de Hernán Domínguez Nimo, y Divino Neón, de Mallory Craig-Kuhn, trabajan precisamente sobre esa posibilidad, aunque construyen sus universos por caminos muy diferentes.

En Buenos Aires Hemo, publicada por Ayarmanot, el mundo conocido quedó atrás. Una epidemia relacionada con las enfermedades porfíricas ha transformado a la humanidad y obligado a los sobrevivientes a reorganizar su existencia en un entorno hostil. La superficie se ha vuelto peligrosa y la vida transcurre en refugios y ciudades subterráneas, donde el hierro, la sangre, la oscuridad y la necesidad de sobrevivir determinan las reglas de convivencia. Aparece una nueva especie, que no es exactamente humana ni vampírica, aunque conserva rasgos que nos llevan a reconocer ambas cosas. Y ese es uno de los logros más interesantes de la novela: tomar elementos que pertenecen al imaginario del horror y darles una explicación biológica, histórica y social.

Porque acá no se trata solamente de imaginar qué pasaría si aparecieran criaturas que necesitan sangre para vivir. Domínguez Nimo se pregunta qué mundo produciría esa transformación y qué formas de organización surgirían de ella. La biología se convierte en política, la enfermedad en un problema colectivo y la supervivencia en una disputa por los recursos, el territorio y el poder. Las nuevas condiciones de existencia no borran las desigualdades ni las relaciones de dominación: las reorganizan. Y, como suele suceder en las mejores distopías, las sociedades que aparecen después de la catástrofe terminan diciendo bastante sobre la que existía antes.

Una de las decisiones narrativas que más contribuyen a esa construcción es la forma fragmentaria del relato. La historia se arma mediante documentos, informes científicos, recortes, diarios, registros y testimonios de procedencias diferentes. Hay materiales que intentan explicar el funcionamiento del nuevo mundo y otros que apenas permiten reconstruir lo que les sucedió a quienes lo habitaron. La información nunca llega toda junta ni desde una única perspectiva. Hay que relacionar piezas, detectar contradicciones y aprender a leer los rastros que dejaron los personajes.

Este procedimiento no es un simple recurso para dosificar el misterio. Hace que el universo de la novela parezca tener una historia propia, anterior a la narración, y que sus habitantes hayan producido conocimientos, supersticiones, canciones, explicaciones científicas y relatos sobre sí mismos. También hace más inquietante la lectura: cuando creemos haber entendido cómo funciona algo, aparece otra pieza que modifica lo que pensábamos. La investigación de los crímenes y la búsqueda de respuestas avanzan al mismo tiempo que nuestra comprensión de ese mundo subterráneo.

El resultado tiene algo de ciencia ficción posapocalíptica, algo de novela policial y bastante de horror. Pero lo que termina sosteniendo el conjunto es la sensación de estar ante una civilización que tuvo que inventar sus propias reglas sin conseguir escapar del todo de los conflictos de la anterior. Los monstruos, en este escenario, no son solamente los cuerpos que han cambiado. También están en las estructuras que organizan la vida y en la facilidad con que una sociedad puede convertir sus propias atrocidades en costumbre.

Divino Neón, de Mallory Craig-Kuhn, también publicado por Ayarmanot, propone otra clase de inmersión. La escritora estadounidense, que vive en Argentina, construye un futuro cuya complejidad no depende de una catástrofe que haya destruido todo lo conocido, sino de un sistema que parece haber encontrado nuevas maneras de administrar la vida, la tecnología y las diferencias sociales. Pero, a medida que avanzamos en los dos volúmenes, descubrimos que ese mundo es mucho más extraño de lo que parecía al principio.

La historia transcurre en una nave cuna que partió de la Tierra y funciona gracias al neón, un elemento que atraviesa todos los aspectos de la existencia. No estamos, entonces, ante una sociedad que simplemente construyó su futuro lejos de nuestro planeta. Hay una continuidad material entre ese mundo y el nuestro, aunque sus habitantes vivan bajo condiciones que nos resultan cada vez más difíciles de imaginar. La Tierra parece haber quedado atrás, pero de algún modo sigue presente en todo lo que hace posible la vida.

Desde las primeras páginas aparecen términos, instituciones y procedimientos que no pertenecen a nuestro mundo: el Tallo, Enviro, los anno astra, las suspensiones públicas, los xenobots y el fulgor, entre otros elementos. La novela no se detiene a explicarlos todos antes de empezar a contar. Los incorpora a situaciones concretas y deja que vayamos deduciendo su significado, su importancia y sus consecuencias. Es una apuesta que exige atención, pero que también produce una de las sensaciones más atractivas de la ciencia ficción: la de estar aprendiendo a habitar un universo ajeno.

El neón es central en esa construcción. No se trata simplemente de una fuente de energía o de una tecnología avanzada que permite sostener una civilización espacial. Está integrado en las estructuras, interviene en los cuerpos y participa de los procesos que regulan la vida cotidiana. Los xenobots, las investigaciones sobre la integración y los procedimientos destinados a preservar la vida revelan una sociedad que ha llevado la intervención tecnológica mucho más allá de lo que hoy conocemos. Sin embargo, cuanto más sabemos sobre sus capacidades, más evidente se vuelve que nadie comprende por completo su funcionamiento.

Y ahí aparece una de las preguntas más interesantes de la novela: ¿qué sucede cuando una tecnología empieza a exceder los propósitos para los que fue creada? En  Fulgor, el primer volumen, vamos descubriendo las reglas de un sistema que parece tener respuestas para casi todo, pero cuyas contradicciones se hacen cada vez más visibles. En Umbral, el segundo, esas contradicciones se convierten en un problema de supervivencia. El neón se enferma, las explicaciones disponibles ya no alcanzan y los personajes deben tomar decisiones que afectan a toda la comunidad sin saber con certeza qué consecuencias tendrán.

La cuestión de la integración lleva este problema todavía más lejos. ¿Qué significa preservar una conciencia? ¿Alcanza con conservar un cerebro en condiciones de seguir funcionando? ¿Es posible trasladar la experiencia humana a un sistema tecnológico sin saber realmente qué es aquello que intentamos preservar? La novela pone en escena distintas formas de responder a estas preguntas: la confianza en la investigación científica, la búsqueda de una solución técnica y una mirada que se acerca a lo religioso. No son posiciones fáciles de conciliar, y justamente por eso resultan interesantes. La integración no aparece como una promesa de inmortalidad que la tecnología finalmente vendrá a cumplir, sino como un territorio incierto donde se cruzan el conocimiento, la fe, el deseo de sobrevivir y el miedo a la muerte.

Me interesa especialmente que Craig-Kuhn no convierta estos dilemas en una discusión abstracta. Las decisiones tecnológicas y políticas afectan a personas concretas, a sus vínculos, sus pérdidas y sus posibilidades de seguir adelante. Dairon, Biu, Esau y Melys atraviesan experiencias muy diferentes, pero todos deben enfrentarse, de una manera u otra, con los límites de lo que saben y con la imposibilidad de controlar por completo aquello de lo que dependen. En el segundo volumen, además, la dimensión colectiva de la supervivencia adquiere un peso particular: cuando el sistema amenaza con fallar, ya no alcanza con encontrar una solución individual. Hay que decidir qué hacer con los demás, cuánto riesgo se está dispuesto a asumir y qué significa hacerse responsable de una comunidad.

También cambia nuestra manera de entender el propio neón. Hay una definición hacia el final que me resulta especialmente hermosa: el neón es la Tierra, y nosotros también somos la Tierra. De pronto, ese elemento que parecía una tecnología ajena, casi incomprensible, se convierte en una forma de condensar la historia del planeta y de la vida que hizo posible. Como si todo lo que ocurrió en la Tierra, los procesos que permitieron nuestra existencia y la materia de la que estamos hechos pudieran reunirse en una sustancia capaz de generar la energía que mantiene viva a una civilización.

Me gusta esa imagen porque transforma el sentido de todo lo anterior. La nave cuna se alejó de la Tierra, pero no puede separarse de ella: lleva consigo, de otra manera, la historia de la vida que la hizo posible. Y lo divino quizá esté justamente ahí, en esa continuidad material que permite que la vida se transforme y encuentre formas que todavía no podemos imaginar.

La novela no resuelve por completo el misterio, y creo que ahí reside buena parte de su fuerza. El neón no queda reducido a una explicación científica que cierre todas las preguntas. Por el contrario, el final amplía nuestra percepción de ese universo. La nave misma, sus estructuras y sus sistemas empiezan a transformarse de maneras que desbordan las categorías con las que sus habitantes intentaban entenderlos. Lo que parecía un mundo cerrado sobre sus propias reglas vuelve a abrirse hacia lo desconocido.

La tecnología, además, nunca está aislada de las relaciones de poder. Las instituciones, las corporaciones, los procedimientos de control y la administración de la información revelan que una sociedad tecnológicamente avanzada no es, por eso mismo, más justa. La innovación puede resolver problemas y crear otros; puede prolongar la vida, modificar los cuerpos o hacer posibles nuevas formas de organización, pero también puede quedar al servicio de quienes ya concentran el poder. En ese sentido, el futuro de Divino Neón no es una fantasía desligada del presente. Sus dispositivos más extraños encuentran ecos reconocibles en nuestras discusiones sobre la desigualdad, la vigilancia, la inteligencia artificial y la intervención tecnológica sobre la existencia.

Hay, por supuesto, una diferencia importante entre Buenos Aires Hemo y Divino Neón  En la novela de Domínguez Nimo, el mundo se vuelve legible a través de los restos: documentos de una civilización transformada, testimonios que intentan explicar lo inexplicable y rastros de vidas que ya no pueden contarse desde un presente estable. En Craig-Kuhn, en cambio, nos adentramos en un sistema que sigue funcionando, aunque sus habitantes descubran progresivamente que no lo comprenden tanto como creían. Una novela nos enfrenta a lo que queda después de una transformación radical; la otra nos invita a descubrir las grietas de una organización social que todavía está en marcha y que, al final, podría estar transformándose en algo completamente diferente.

Pero ambas comparten una idea fundamental: imaginar un futuro es también preguntarse cómo se construye una sociedad. No basta con inventar una especie nueva, una enfermedad desconocida o una tecnología extraordinaria. Hay que pensar qué relaciones hacen posibles, quiénes se benefician, quiénes quedan afuera y qué formas de violencia pueden esconderse detrás de un orden que se presenta como necesario.

Por eso me interesa leerlas juntas. También porque las dos demuestran que la ciencia ficción publicada en Argentina puede construir universos propios sin encerrarse en una identidad nacional entendida como una lista de referencias reconocibles. En Buenos Aires Hemo, el horror biológico y la organización de las ciudades subterráneas convierten la catástrofe en una pregunta sobre la vida colectiva. En Divino Neón , la complejidad tecnológica y política de un futuro extraño permite mirar de nuevo cuestiones que ya atraviesan nuestro presente, hasta llegar a una intuición más profunda: quizá el futuro de la humanidad no pueda separarse del planeta del que proviene ni de la historia de la vida que lo hizo posible.

Dos libros diferentes, dos mundos que requieren paciencia y atención, y una misma invitación: desconfiar de la idea de que el futuro es simplemente el presente con mejores máquinas o peores catástrofes. A veces, para entender lo que estamos viviendo, hace falta entrar en una ciudad que ya no existe o en una civilización que todavía no sabemos cómo nombrar.

martes, 13 de octubre de 2026

RESEÑA NE. I.SAT: LA GRIETA POR DONDE SE COLÓ LA OTRA CULTURA

GENERACIÓN I SAT: APUNTES PARA UNA BIOGRAFÍA

MARCELO VERA

ENSAYO - EDICIONES GODOT 

Uno recuerda los canales de televisión por los programas que emitían, pero es raro hablar de uno que forme parte de una manera de mirar el mundo y que, es nuestro país, termine mereciendo un libro y el recuerdo de todos los que pudimos disfrutarlo. Eso fue I.Sat . Los que crecimos buscando películas fuera de los recorridos más previsibles, aquella señal de cable fue mucho más que una programación alternativa: fue una puerta de entrada a otras formas de narrar, de hacer humor, de pensar el cine y de relacionarse con la cultura. Una pequeña anomalía en la televisión comercial que, por momentos, parecía hecha para quienes todavía no sabíamos muy bien qué estábamos buscando, pero teníamos claro que no era lo de siempre.

En “Generación I.Sat. Apuntes para una biografía”, publicado por Ediciones Godot, Marcelo Vera reconstruye de forma muy amena y detallada la historia de esa señal y de las personas que contribuyeron a darle una identidad inconfundible. Pero el libro no sólo recuperar una experiencia televisiva: se pregunta cómo fue posible que, dentro de una industria orientada a conquistar audiencias, existiera un espacio capaz de poner en circulación películas, realizadores y expresiones culturales que difícilmente hubieran encontrado lugar en la televisión abierta.

sábado, 10 de octubre de 2026

RESEÑA NE. LA REVELADORA DE DARYL GREGORY: CUANDO LA FE ABRE UNA PUERTA QUE DEBERÍA PERMANECER CERRADA

LA REVELADORA

DARYL GREGORY

Novela

Hay familias de las que conviene mantenerse lejos. No porque sean necesariamente más monstruosas que las demás, sino porque algunas han encontrado una manera particularmente eficaz de normalizar algunos secretos espeluznantes y llegar al extremo de convertirlos en una religión.

En La reveladora, Daryl Gregory lleva esa idea hasta las montañas de Tennessee y construye una novela en la que el terror está en la familia, en la fe, en la herencia y, sobre todo, en aquello que algunos están dispuestos a hacer para conservar el poder.

La historia arranca en 1933, cuando Stella, con sólo nueve años, llega a la casa de su abuela Motty, en las remotas montañas de los Smoky Mountains. Allí descubre que los Birch no son una familia como cualquier otra. En una cueva de la montaña habita una entidad a la que llaman Ghostdaddy, el Dios de la familia. Y algunas de las mujeres Birch poseen la capacidad de comunicarse con él. Son las reveladoras.

El problema es que descubrir a un dios no significa necesariamente encontrar algo divino.

martes, 6 de octubre de 2026

LA FILÓSOFA BRASILEÑA MARILENA CHAUÍ ESTÁ EN BUENOS AIRES: ACTIVIDADES + LIBRO


La filósofa brasileña Marilena Chauí es una de las más importantes de la historia intelectual de la región. Además, fue una de las fundadoras del Partido de los Trabajadores en 1979 y ocupó cargos como Secretaria de Cultura de San Pablo y parte del Consejo Federal de Educación durante los primeros gobiernos del presidente Lula da Silva. Tiene más de cuarenta libros editados, cuatro décadas como profesora universitaria y recibió decenas de premios en todo el mundo. Durante esta visita a Buenos Aires presentará su libro Merleau-Ponty y la política, recibirá el Doctorado Honoris Causa de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, el reconocimiento de Visitante Ilustre de la Universidad General Sarmiento y disertará sobre la coyuntura brasileña. 

sábado, 26 de septiembre de 2026

NOVEDADES EDITORIALES: LA FLOR AZUL PUBLICA UNA OBRA QUE RECORRE LAS VIVENCIAS DE DON ANTONIO SÄNÁN SINÁ: ESTUDIOSO DE LAS PLANTAS Y CURANDERO CHAMÁN DE LA SELVA DEL PERÚ

 

Don Antonio Sänán Siná Sabio indómito y jovial del Amazonas, del antropólogo argentino Diego Viegas, publicado por La Flor Azul, es el testimonio en primera persona del chamán Don Antonio, compuesto a través de conversaciones recogidas por Viegas a lo largo de dos décadas de compartir ceremonias y vivencias en Perú y Argentina.

El nombre shipibo-konibo de Don Antonio Muñoz Díaz es Sänán Siná: “El portador de fiereza espiritual”. Nació en 1940, en la selva del Perú, en una comunidad nativa sobre el río Ucayali, afluente del Amazonas. Don Antonio fue un Onanya, un curandero chamán que trabajaba con plantas medicinales, sobre todo con ayahuasca.

Además de las vivencias, conocimientos y memorias de Don Antonio Sänán Siná, en la obra están presentes las voces de Wilder Antonio Muñoz, su hijo, y la de Fernando Sánchez, uno de sus nietos, quienes continúan su camino y permiten conocer el devenir de los curanderos chamanes en la actualidad. El libro es un acercamiento a la cosmovisión indígena, fruto de una rigurosa investigación y del conocimiento del mundo sagrado y las plantas, con la Ayahuasca como maestra e interlocutora.

 

FRASES DEL LIBRO

“Mi nombre completo es Antonio Muñoz Díaz y en shipibo es Sänán Siná. El primero es mi nombre en

jueves, 17 de septiembre de 2026

RESEÑA NE: EL FINO ARTE DE CREAR MONSTRUOS DE SILVANA VOGT (ETERNA CADENCIA). PRESENTACIÓN 24/09

 

EL FINO ARTE DE CREAR MONSTRUOS

Silvana Vogt

Novela – Eterna Cadencia Editora

Hay libros que empiezan por una historia y otros que empiezan por una voz. El fino arte de crear monstruos, de Silvana Vogt, pertenece, para mí, a los segundos. Desde las primeras páginas, esa voz infantil que narra las historias de Morteros consigue con mucho encanto contar hechos extraordinarios como si fueran normales y, al mismo tiempo, hacer que el lector empiece a preguntarse qué es realmente lo normal.

Morteros es un pueblo de la Pampa Húmeda donde pasan cosas que, en cualquier otro lado, serían imposibles de creer: durante una inundación flotan los ataúdes en pleno pueblo, aparecen muertos, hay paracaidistas que no llegan a abrir sus paracaídas, un tornado puede llevarse medio pueblo y los niños conviven con las catástrofes con una naturalidad asombrosa. Pero lo más interesante es que ellos no parecen preguntarse demasiado si esas cosas pueden suceder. Las incorporan a su mundo,  a sus juegos (usando los ataúdes flotantes para jugar a la guerra), las explican a su manera, les ponen nombre y siguen adelante.

Y ahí está una de las cosas que más me gustaron del libro: la manera en que los chicos construyen sentido. Todo el tiempo están tratando de entender lo que sucede, de encontrarle una explicación, de acomodarlo dentro de lo que conocen. Si descubren que los muertos leen, por ejemplo, hay que imaginar libros escritos al revés y si aparece una moto desconocida, habrá que inventar una explicación para su nombre.

sábado, 12 de septiembre de 2026

RESEÑA NE. CUANDO LA REALIDAD EMPIEZA A DESCOMPONERSE: AMIGDALATRÓPOLIS, DE B. R. YEAGER, Y LA DESCOMPOSICIÓN DE LAS NORMAS, DE SOLEDAD VIGNOLO

Dos novelas incómodas sobre la salud mental, la percepción y esas grietas por las que el presente empieza a mostrarnos otra cara.

 

Hay libros que hablan de la salud mental y hay otros que prefieren meterse directamente dentro de una cabeza cuando algo empieza a fallar. Amigdalotrópolis, de B. R. Yeager, y La descomposición de las normas, de Soledad Vignolo, pertenecen, de maneras muy diferentes, a este segundo grupo.

Llegué a los dos libros por caminos diferentes y, mientras los leía, empecé a encontrar entre ellos una conversación que no estaba buscando. No se parecen demasiado. Uno se mete de lleno en el universo de internet, los foros, los videojuegos y el aislamiento; el otro sigue a una mujer cuya memoria y cuya identidad comienzan a desarmarse. Pero los dos tienen algo en común que me interesa especialmente: Cuando la percepción de los personajes se altera, también se altera la manera de contar la historia.

domingo, 6 de septiembre de 2026

RESEÑA NE. EL PROTOCOLO DEL CAOS DE JOSÉ RODRIGUES DOS SANTOS


EL PROTOCOLO DEL CAOS

José Rodrigues dos Santos

Novela - Thriller

SINOPSIS

¿Cuánto de lo que ves fue diseñado para manipularte? Cinco historias. Un mismo plan.

Un encapuchado sale del coche y dispara contra la multitud. Mueren decenas de personas, bebés entre ellas… Tras la masacre, se quita la máscara y se revela su identidad: Tomas Noronha, el conocido historiador y curador de la Fundación Gulbenkian de Lisboa, famoso internacionalmente por acabar, sin proponérselo, en el centro de todas las polémicas geopolíticas. En esta ocasión, ha de encontrar a un hombre que guarda un documento comprometedor aunque tenga que descender a los infiernos. Tomas Noronha ha de descifrar un mensaje enigmático mientras recorre casi el mundo entero con una única intención: que su mujer, Florcita, vuelva con él.

Inspirada en hechos reales, El protocolo del caos nos lleva al corazón de la actualidad más candente para mostrarnos cómo Rusia y sus caballos de Troya en la sociedad occidental utilizan las redes sociales para destruir nuestro mundo.

 

RESEÑA

Hace unas semanas leí la novela El protocolo del caos de José Rodrigues Dos Santos. Es el séptimo libro de la saga de Tomás Noronha y no he leído los anteriores, pero me atrajo la sinopsis y la definición del autor como experto en “thriller informado”. Me sorprendió porque no es solamente un thriller tecnológico o de conspiración, sino una especie de experimento narrativo para pensar cuánto de la realidad contemporánea ya está organizado por sistemas que no vemos, con nombres, hechos y lugares reales y chequeables.

domingo, 30 de agosto de 2026

RESEÑA NE. OASIS, EL PECADO DE LA RUTA DE AGUSTÍN RUIU: VIDAS ROTAS

OASIS, EL PECADO DE LA RUTA

Agustín Ruiu

Cuentos

Ediciones Diotima, 2026

Hay personajes que llegan rotos a una historia y otros que se rompen delante de nosotros. En Oasis, el pecado de la ruta, de Agustín Ruiu, las dos cosas suceden con frecuencia. Sus cuentos están poblados por personas heridas, desplazadas, obsesivas, violentas, solitarias o simplemente incapaces de encontrar una forma saludable de estar en el mundo. Algunos ya vienen dañados por aquello que les tocó vivir; otros todavía conservan una ilusión, una amistad, una familia, un deseo. Pero casi todos parecen caminar hacia un punto en el que algo inevitablemente se va a quebrar.

El libro comienza con “Los dos paqueros”, y difícilmente podría haber una entrada más contundente a ese universo. Héctor y Nancy son dos adictos al paco que viven en la calle y han quedado reducidos, para los vecinos, a una especie de espectáculo urbano. Los miran con miedo, los fotografían, los reconocen como personajes del barrio, pero casi nadie los ve como personas. Incluso el narrador, que se obsesiona con ellos, empieza observándolos desde la distancia y termina descubriendo que detrás de esa degradación todavía existe algo parecido al amor.

miércoles, 10 de junio de 2026

RESEÑA NE. HOSPITAL BELLEVUE DE ROBIN COOK: CUANDO LA RAZÓN YA NO ALCANZA


 HOSPITAL BELLEVUE

Robin Cook

Novela 

Plaza & Janés

Cualquier lector reconoce a Robin Cook. El autor que en nuestras infancias nos impactó con Coma tiene una larga trayectoria como best seller instalando la paranoia en espacios de salud, hospitales y laboratorios. Pero en Hospital Bellevue da un giro inesperado: conserva el rigor y la tensión del thriller médico y abre la puerta al territorio de lo sobrenatural y el terror gótico.

El protagonista de esta incursión es Michael “Mitt” Fuller, un joven residente de cirugía que llega al legendario hospital Bellevue como heredero de una tradición familiar de prestigiosos médicos. Al comienzo, Cook describe con precisión tanto la historia del mítico hospital como las dinámicas de sus jerarquías internas, y se concentra en retratar cómo los residentes lidian con la presión extrema, el agotamiento y el miedo constante al error. Pero ya en su primer día de guardia aparece algo peor para Fuller: todos los pacientes en cuyas cirugías participó —apenas como observador— mueren pocas horas después, de formas tan inesperadas como inquietantes.

miércoles, 15 de abril de 2026

RESEÑA NE. CIUDAD DE TEODORO TENENBAUM (DIOTIMA): UN MAPA INQUIETANTE DE LO COTIDIANO Y SUS FISURAS

CIUDAD

Teodoro Tenenbaum

Diotima Ediciones

Cuentos

El libro de cuentos de Teodoro Tenenbaum construye, desde su propio título, Ciudad, un territorio reconocible que pronto empieza a resquebrajarse. No hay aquí un realismo urbano clásico, sino una serie de relatos que toman lo cotidiano como punto de partida para introducir una fisura: algo mínimo, casi imperceptible, que altera las reglas del mundo y las vuelve inquietantes. Esa operación —repetida con variaciones a lo largo del libro— es uno de sus mayores logros.
El estilo de Tenenbaum se apoya en una prosa clara, medida, que evita el barroquismo y, justamente por eso, potencia el efecto de extrañeza. Las frases avanzan con una lógica casi racional, incluso cuando lo narrado se vuelve imposible. Esa tensión entre una voz que parece describir con precisión científica y los hechos que desbordan cualquier explicación genera un clima singular: lo fantástico no irrumpe como un estallido, sino como una deriva inevitable.
En cuentos como Silencio, por ejemplo, la premisa es inquietante pero se desarrolla con una naturalidad desarmante. La idea de una niña cuyo lenguaje sostiene la existencia del mundo se presenta sin estridencias, integrada a la rutina familiar, escolar, social. La violencia que atraviesa el relato —física, simbólica— se inscribe en esa misma lógica: no hay subrayados, pero el impacto es profundo. Lo extraordinario no reemplaza a lo real, sino que lo revela en su dimensión más brutal.