EL PROTOCOLO DEL CAOS
José Rodrigues dos Santos
Novela - Thriller
SINOPSIS
¿Cuánto de lo que ves fue diseñado para manipularte? Cinco historias. Un mismo plan.
Un encapuchado sale del coche y dispara contra la multitud. Mueren decenas de personas, bebés entre ellas… Tras la masacre, se quita la máscara y se revela su identidad: Tomas Noronha, el conocido historiador y curador de la Fundación Gulbenkian de Lisboa, famoso internacionalmente por acabar, sin proponérselo, en el centro de todas las polémicas geopolíticas. En esta ocasión, ha de encontrar a un hombre que guarda un documento comprometedor aunque tenga que descender a los infiernos. Tomas Noronha ha de descifrar un mensaje enigmático mientras recorre casi el mundo entero con una única intención: que su mujer, Florcita, vuelva con él.
Inspirada en hechos reales, El protocolo del caos nos lleva al corazón de la actualidad más candente para mostrarnos cómo Rusia y sus caballos de Troya en la sociedad occidental utilizan las redes sociales para destruir nuestro mundo.
RESEÑA
Hace unas semanas leí la novela El protocolo del caos de José Rodrigues Dos Santos. Es el séptimo libro de la saga de Tomás Noronha y no he leído los anteriores, pero me atrajo la sinopsis y la definición del autor como experto en “thriller informado”. Me sorprendió porque no es solamente un thriller tecnológico o de conspiración, sino una especie de experimento narrativo para pensar cuánto de la realidad contemporánea ya está organizado por sistemas que no vemos, con nombres, hechos y lugares reales y chequeables.
Lo que más me interesó fue esa zona incómoda entre ficción y diagnóstico de la realidad. La trama es el vehículo para explicar fenómenos reales —económicos, tecnológicos, geopolíticos y financieros— y lo que puede parecer una exageración novelesca ya está ocurriendo, aunque todavía no lo percibimos en toda su dimensión.
Lo bueno de esta historia es que la ficción hace llevadera la lectura de una realidad que si fuera escrita como ensayo, sería muy técnica o compleja, porque aborda varias capas de hechos a nivel global en un mundo que, al menos a nuestra generación, se nos escapa en toda su dimensión.
El resultado es que se lee una historia con el ritmo de un thriller pero se va armando un modelo de cómo funciona el mundo. Ahí es donde entendemos el verdadero "caos" del título: no como desorden, sino como un sistema en el que pequeñas decisiones, algoritmos, intereses económicos y acontecimientos aparentemente desconectados pueden producir consecuencias enormes, que nos pone los pelos de punta porque es lo que estamos viendo, tal vez no en forma completa o interconectada, en la realidad de cada día.
Dos Santos no plantea una oposición entre “humanos buenos” y “tecnología mala”, sino algo más complejo: los seres humanos han construido sistemas cuya lógica empieza a escapar de nuestra capacidad individual para comprenderlos y controlarlos. Eso relaciona la novela con preocupaciones muy actuales sobre inteligencia artificial, mercados financieros, automatización, información y poder.
Dos Santos nos presenta información real, datos y argumentos reconocibles dentro de una estructura de ficción, y eso produce un efecto de autenticidad muy fuerte. A veces incluso más fuerte que el que conseguiría un ensayo. Pero justamente por eso conviene leerlo con cierta distancia: que una hipótesis aparezca respaldada por elementos reales no significa necesariamente que todas las conclusiones narrativas sean verdaderas. Pero, al ser ficción, el autor no necesita explicarnos el límite entre la ficción y la realidad, aunque creo que quien lo lea, mínimamente informado, puede encontrar ese límite.
Por eso creo que lo más logrado de esta obra es que el autor consigue que el lector mire de otra manera el presente y ejercite la capacidad de conectar fenómenos a los que asistimos cada día con estupor. (¿O me van a negar que las noticias diarias fluyen entre la idiocracia y la distopía más delirante?).
Para decirlo más seriamente, la novela funciona casi como una lente: después de atravesarla, algunas cosas que parecían independientes —economía, tecnología, política, guerra, información— empiezan a aparecer como partes de un mismo entramado.
Y me atrevo a decir que lo más impactante es que consigue volver extraño el mundo que ya creíamos conocer.
En estos tiempos tengo presente a autores que leí en mis años universitarios, en el siglo pasado, y que no han perdido vigencia aunque los hechos los hayan pasado por encima, pero en la dirección que señalaron. (Y que nos parecían de ciencia ficción), como Marshall Berman y su ensayo Todo lo sólido se desvanece en el aire y Gilles Lipovetsky con La era del vacío.
El caos ya no es desorden. Es un orden demasiado complejo para que podamos verlo. Y cuanto más poder de elección creemos tener, más dependemos de sistemas que toman decisiones por nosotros.
Creemos que estamos eligiendo qué comprar, qué leer, qué mirar o qué información recibir. Pero detrás de esas elecciones hay algoritmos, plataformas, mercados, bases de datos y estructuras económicas que condicionan aquello que aparece delante de nosotros. Y un fenómeno todavía más atroz: dejamos de ser consumidores para ser usuarios o suscriptores.
El sujeto moderno que parecía liberarse de las grandes estructuras del siglo XX, termina encontrándose atrapado en “estructuras mucho más invisibles”, como capas de una cebolla que no terminamos de pelar nunca.
Y aquí creo que está una de las cuestiones más perturbadoras de la novela: el ser humano sigue teniendo un ritmo humano dentro de sistemas que funcionan a una velocidad no humana.
Nosotros necesitamos interpretar. Los sistemas procesan. Pero ¿qué pasa cuando delegamos tareas y decisiones en sistemas que no comprendemos del todo?
La novela expone este punto de inflexión y, al meternos en una trama con personajes que se van conectando, más que explicarnos como lo haría un ensayo, nos hace sentir ese “quedarnos afuera” de la comprensión total.
Creíamos que si éramos racionales e informados, podíamos entender los mecanismos de la sociedad y por lo tanto, dominarlos, usarlos en nuestro beneficio. Hoy tenemos mucha información a disposición pero vamos perdiendo la capacidad de comprenderla, conectarla y desmalezarla.
Y acá les dejo un SPOILER: Tomás Noronha nos exprime la cabeza en esta aventura, pero queda igual de perplejo como nosotros.
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SOBRE EL AUTOR
José Rodrigues dos Santos nació en Mozambique en 1964. Es periodista de la Rádio e Televisão de Portugal (RTP). Ha trabajado en Rádio Macau y en la BBC, y fue colaborador permanente de la CNN. Con dos doctorados, realizados en Lisboa y París, fue profesor durante veinticinco años en la Universidade Nova de Lisboa. Como novelista, ha sido distinguido con el Prémio Bertrand de Ficção, el Prémio del Clube Literário do Porto, el Prémio del Portal da Literatura, el Prix Littéraire de la Lusophonie y el Prix d’Excellence. Ha publicado en Espasa El secreto de Spinoza en 2023 y La mujer del Dragón Rojo en 2025. Esta es su vigésimo séptima novela.



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